El ritmo de lectura en redes sociales es exprés, las personas hacen scroll rápidamente a la pantalla y afecta el seguimiento de lectura y por ende la captación de información.
Un estudio realizado con eye tracking detectó que los usuarios de redes sociales no leen la información, sino que la escanean y los puntos focales más intensos forman un patrón específico en forma de “F”.
Lo ideal es distribuir el texto siguiendo esta forma y añadiendo algunos puntos clave para captar mayor atención, como espaciar cada párrafo para hacer más amena y ligera la lectura, añadir emojis para darle dinamismo y ordenar el texto en pirámide invertida, es decir, de más a menos.